domingo, 12 de febrero de 2012

Encuentros en la Tercera Fase

Hace poco, un buen amigo me decía, al hilo de un hecho, que me encontraba en una fase diferente, en la "buena". Me hizo pensar, este simple comentario, en que la vida se compone, efectivamente, de fases vitales, de fases que vamos cubriendo, llenando, completando o como queramos denominarlo, pero en definitiva son momentos finitos, con un inicio y un fin. Ese darse cuenta de que no solo la vida es finita (lo he podido comprobar excesivamente de cerca estos dos primeros meses del año), sino de que cada momento de ésta se compone a su vez de momentos finitos es una de las cosas que me quedaba por aprender (entre millones mas).  Podremos llamarlo como queramos, "ahora soy otra persona", "me siento distinta", "no pensé que me pasaría esto a mi", "yo antes no era así" y millones de frases mas que nos escudan ante el hecho del "darse cuenta", de ser conscientes de nuestra realidad mas intima y personal, de que cada minuto vital, supone una muerte de lo que conocíamos hasta ahora de nuestra persona para comenzar un nuevo YO. 

Hemos de ser conscientes de que ya no somos los mismos de hace un año, ni siquiera los mismos de la semana pasada o la misma persona que era ayer. Cada hecho que vives te convierte en un ser distinto, nuevo, mejor o peor, pero al fin y al cabo, diferente. Y debemos asumir que , en mayor o menor medida, cada acontecimiento del que participamos, activa o pasivamente, nos convierte en un ser con nuevas ideas, con nuevos pensamientos y con nuevas acciones. Ese ser que vamos construyendo día a día es el que nos hace crecer como personas. Con errores, sin ellos, pero en definitiva, una persona nueva, un individuo en otra fase vital. 
Lo que a mi no se me habría ocurrido definir como "otra fase", efectivamente se ha convertido en tal. Teniendo esta premisa como correcta, después de varias fases, comienzo la que un buen cinéfilo describiría como "Encuentros en la Tercera Fase". Una fase llena de esperanza, de miedo, de alegría y de desconcierto. Una fase que cumple todos los requisitos para ser una fase memorable. 

Ojala la Tercera Fase se llene de encuentros.