miércoles, 11 de enero de 2012

El aprendizaje

Qué interesante frase esta que solemos escuchar o decir "de todo se aprende". Gran verdad esta, mucho mas que la manida " la Naturaleza es sabia" (que será de todo pero sabia, lo que se dice sabia, no lo es mucho).

Uno no es consciente de todo lo que aprende cada día, cosas buenas, no tan buenas, asuntos absurdos, otros en cambio reveladores. El otro día, mientras estaba en las horas finales de una jornada y ya estaba disfrutando de uno de mis momentos favoritos, escuchar la radio en modo podcast, comentaban que el cerebro humano sueña para consolidar los aprendizajes del día. Mas allá de que te acuerdes o no, al despertar, de lo que has soñado, los procesos oníricos tienen la fabulosa misión de consolidar nuevas informaciones relevantes en nuestra memoria y "desaprender" lo que no nos es útil. 

Disfruto siendo consciente de que aprendo datos nuevos, de que avanzo diariamente en conocimientos que voy a poder aplicar en mi rutina diaria. También soy consciente (cada día mas) de que sé menos de lo que quisiera y me enloquece cuando me impide avanzar. Sin embargo, los aprendizajes de los que mas disfruto son de aquellos que vienen de la observación empírica, aquellos que obtengo de ver comportamientos, conductas y conversaciones banales. Este año he aprendido mucho en este sentido. He aprendido a mirarme mucho, a escucharme más, a observar a los que me rodean e inferir una explicación de lo que hace o lo que dice. A veces somos tan transparentes aunque no queramos!! He aprendido que tengo gente a mi alrededor que llora y ríe conmigo, otros no tanto. Pero estos últimos también me hacen crecer. Me he dado cuenta de que no estoy sola, que tengo incondicionales a mi alrededor. Pero una de las cosas mas sorprendentes que he aprendido es que soy tremendamente llorona. A estas alturas de mi vida! y me vengo a enterar ahora que solo tengo que tener un pensamiento para que acudan las lagrimas cual manantial. Y eso con un solo pensamiento. Imaginad con seis mil.