sábado, 27 de agosto de 2011

Vidas Infinitas

Hace días una persona que conozco y me conoce me dijo, al hilo de una nueva adquisición tecnológica en su vida, que "necesitaría dos vidas para poder sacarle provecho al artilugio". Dos o tres, pensé yo. 

Días después me viene a la mente aquel comentario y se entremezcla con imágenes y deseos en mi cabeza. Esta tarde, mientras caminaba en dirección a casa,  pensaba que quiero vivir infinitas vidas para hacer, sentir y escuchar todo lo que me queda por hacer, por vivir y por escuchar. Necesitaría otra vida más para poder meter todo lo que se me viene a la mente en una inmensa lista pero estas son algunas de las que no me gustaría perderme (en esta vida algunas son ya complicadas, por eso ansío con vehemencia la reencarnación). Como diría mi Profesor de Matemáticas, Don Jesús, "el orden de los factores no altera el producto". Aplicado al Post, el orden de los deseos no obedece a la prioridad de los mismos.

- Contemplar la Aurora Boreal y Austral 
- Ser una virtuosa del piano

- Experimentar el amor de un hijo

- Vivir en un lugar diferente al que nací

- Pasar todo un día en la cama frente a la persona que amas

- Llorar sin censura

- Llorar de Felicidad

- Vivir en otra época

- Contemplar desde una mirilla como transcurre la vida de los demás

- Oler la hierba mojada, la tierra húmeda y los excrementos de vacas

- Dormir bajo un cielo estrellado de una noche de verano

- Volver a París

- Tener una hermana mayor

- Tener una hermana menor

- Viajar por un día al futuro

- Ser científica

- Ser homosexual. Ser bisexual

- Bucear en la Barrera de Coral (definitivamente para otra vida)

- Escribir mi Autobiografía

- Tirarme en Paracaidas sin miedo

- Salvar una vida

- Visitar el Glaciar Perito Moreno

- Visitar un lugar de cada uno de los continentes

Algunas de ellas están destinadas, bien por decisión propia, bien por pura obviedad, a ser experimentadas en otras vidas. Para otras muchas aún conservo la esperanza de poder disfrutarlas en esta. No sea que, por alguna de estas casualidades, esta fuera la ultima de mis reencarnaciones. 

sábado, 20 de agosto de 2011

Somos Privilegiados

Vivimos momentos muy inciertos, estamos en un continuo desasosiego y la incertidumbre a menudo se apodera de nosotros. Quizás sea este un buen momento para ser conscientes de lo que necesitamos y de lo que no necesitamos tanto como pensamos. 

Pero hoy escribo porque navegando por Internet me he tropezado con un tesoro en forma de recuerdos que vienen al hilo del post anterior. Si en la última entrada hablaba de las canciones que nacían sin mas pretensiones que dar inicio a un programa o acompañar un juego, en esta ocasión se trata de las "intros" de los dibujos con los que me crié y con los que crecí. Y cuando los vuelvo a rememorar es cuando me siento una Privilegiada. Es posible que en todo este sentimiento de privilegio haya una parte de Fantasía idealizada que convierte en maravilla todo momento ya pasado pero estoy convencida que la gran parte de ese sentimiento que estoy experimentando corresponde también a una realidad: una realidad en la que los dibujos existían para entretener, donde la violencia apenas cabía y mucho menos heridas de sangre o similar. Eran dibujos que nos acercaban a menudo a la naturaleza, a pesar de que fueran en ocasiones naturaleza irreal (como ver hablar a un oso en un perfecto castellano o incluso en Euskara). 

Yo me he criado con muchos dibujos y series infantiles, ver la televisión no me ha hecho ni una persona encerrada en mi misma ni agresiva o cualquier otra peste que nos gusta echar sobre este aparato. Como si el aparato fuera el responsable de nuestras miserias cuando en realidad es nuestra falta de sentido de la medida lo que nos hace tanto daño. No obstante, es importante decir que después de ver estos dibujos, bajaba al barrio a jugar con mis semejantes. En la mezcla de todo está lo ideal. 

Posiblemente por este miedo al desequilibrio, existe una tendencia, a mi juicio poco natural, de hacer que todo sea "educativo": así los dibujos ahora se dividen en dos grupos: los semi-agresivos (aunque no siempre sean violentos) y los educativos. Y de la misma forma que los primeros no me gustan, los segundos me aburren. ¿Por qué un dibujo, una serie infantil no puede tener el fantástico propósito de entretener? Por qué lo contrario de esa larga serie de dibujos que se han estado programando son los dibujos que tienen que enseñar algo a los niños? No estarán saturados con tanto aprendizaje? ¿No estaremos en la cultura del Sobre-Aprendizaje?

Yo me siento privilegiada por la generación que me ha tocado vivir. Todo es mejorable por supuesto, pero no creo que a fecha de hoy estemos en el camino correcto. El ser humano, por defecto, tiende a corregir sus errores yéndose al otro extremo de la carretera y así nos va. Me siento privilegiada por los dibujos con los que crecí y gracias a Internet hoy he podido revivirlo. Aquí van algunos ejemplos: noños, si puede ser, pero para mi entonces eran mi acompañamiento vespertino. El acompañamiento ideal a mi bocata de nocilla. 

La Aldea del Arce


Como diriamos nosotros, gran bucle conseguido despues de ver el compositor de letra y música de esta serie de dibujos.

David El Gnomo


Estos personajes rechonchos eran ideales cuando aún no había llegado hasta nuestros dibujos animados las figuras esqueléticas que imperan ahora. Derivaron posteriormente en Klaus el Juez pero los genuinos suelen ser los mejores, y en este caso también.

Alf


Aun en la actualidad me sigue persiguiendo la canción de los "Esparragos no somos porquería" que cantaban los niños con el padre al piano. Es la canción pegadiza con más antigüedad en mi mente.



Aquellos Maravillosos Años


Con una canción de apertura de Joe Cocker, qué mas se le puede pedir a una serie? Ha sido una de las que, con el paso de los años, he rescatado del olvido para verla hasta el agotamiento. Simplemente especial e irrepetible.

Blossom


Qué grande Blossom, qué lógica aplastante, que bella dentro de sus extremadas facciones. Bravo por la autoestima que te hacia conseguir Blossom!


La Bola de Cristal


Se ha hablado tanto de este programa de culto que poco más puedo añadir yo. Alaska es grande, Kiko Veneno, Santiago Auserón, Gran Gurruchaga, Pablo Carbonell, los Electroduendes.... la lista no se acaba nunca. ¿Cómo no vamos a sentirnos privilegiados despues de haber pertenecido a esta generación?

lunes, 8 de agosto de 2011

El Baúl de las Canciones Sin Importancia

La infancia y la pubertad son momentos clave en la vida de cualquier persona comenzamos a interactuar con nuestros semejantes, consolidamos ideas que nos acompañaran el resto de nuestros días y guardamos en nuestra memoria recuerdos en parte vividos y en parte inventados por nuestra propia mente. Esa mente que para dar coherencia a un recuerdo, rellena los huecos olvidados con sucesos o acontecimientos tan realistas que nos parecen vivenciados.
Todos tenemos canciones que recordamos por algo especial, por lo que significaron para nosotros en un momento concreto y por los sentimientos que nos evoca cuando la volvemos a escuchar. Hoy sin embargo, no voy a escribir sobre esas canciones significativas, sino de aquellas que conformaron, a partir de un momento, nuestro inconsciente.Y que se quedaron allí a vivir, no con el propósito de cantarlas una y otra vez, sino para quedarse permanentemente y provocarte, eso si, una experiencia nitida y clara de los momentos en que la escuchaste. Son esas canciones que pueden teletransportarte, hacer un viaje astral, salir de tu cuerpo y visualizarte en aquel momento concreto. Son canciones sin mas pretensiones que ser oídas (ni siquiera escuchadas).

Canción de Inicio Programa "Con las Manos en la Masa"

Si no recuerdo mal, fue el primer programa de cocina que emitieron en la Televisión. Lo presentaba Elena Santoja repeinada y habituaba a invitar a personajes famosos (Incluso acudio Pedro Almodovar). El programa entonces no era de mi agrado pero la musica de inicio la recordare siempre (Ahora me vengo a enterar que la cantaba Sabina).  Me transporta a mi niñez, a mi barrio, a mi madre querida, a olor de comida de la madre. 

Canción del Programa Informe Semanal

A pesar de ser un programa de actualidad, tiene un largo recorrido y ha pasado por varias cabeceras. La que  me emociona al oírla es la primera de ellas, aquella que, cada vez que sonaba, mis padres me enviaban a la cama porque ya era tarde. Me transporta a mi cabreo por tener que irme a la cama y a maldecir al inventor de la cama, como si eso fuese la causa de la obligación de mis padres para acostarme.


Canción del Programa Quien sabe donde


Un poco más tardia, este programa marco una epoca y su canción de apertura se hizo tan famosa que sin estar viendo la TV, podias adivinar sin dificultad que era lunes y que había desaparecido gente. Era el programa favorito de mi madre en su época.



Cabecera Thames Y el Show de Benny Hill

Quizás ni siquiera llega  a canción, y se queda solo en un intento, pero ha de ser muy grande para que con dos segundo de melodia, se te quede consolidada para siempre en tu inconsciente. Escuchar esta melodía evocaba habitualmente risa con Benny Hill, cuya cabecera tambien se hizo mundialmente famosa y provocó que muchos de nuestra edad se la colocaran como Politono en sus recien estrenados móviles.



Casimiro nos envía a dormir

Lo que para una generación supuso la Familia Telerin, en mi caso lo supuso Casimiro, un monstruo extraño que no se sabía de donde venía pero que era marchoso. Vaya manera después de conciliar el sueño. A día de hoy Casimiro me sigue pareciendo una de las mejores compañías para irme a la cama. Nunca me fui contenta a la cama porque me encantaba quedarme a ver la tele con mis padres por la noche pero al menos me iba medio bailando.



Canciones para jugar a la comba-goma


Pertenezco a una generación que ha jugado mucho en la calle. Yo además tuve el privilegio de vivir en un barrio donde las calles eran anchas y sin coches. Y donde había un nutrido grupo de niños de mi edad. Con ellos jugué muchas horas a la comba y a la goma y las canciones que cantábamos entonces, aún las recuerdo. Forman parte de la persona que soy ahora. Esta era una de las más habituales


Todas ellas conformaron una parte de mi crecimiento personal, construyeron en mayor o menor medida lo que soy, para lo bueno y lo malo y son, junto con las canciones que anticipaban mis series favoritas, uno de los recuerdos mas agradables que tengo, no por lo que eran sino por lo que me recuerdan.


lunes, 1 de agosto de 2011

La Teoría de la Relatividad

¡Qué gran verdad es la Teoría de la Relatividad! Pero no me refiero a aquella de Einstein en la que hablaba de masas, energías y velocidades de la luz, sino a lo relativo de ciertos hechos y/o realidades en nuestra vida cotidiana. A menudo suelo "sufrir" la relatividad temporal, esa que se experimenta cuando compartes vivencias con una persona que no pertenece a tu misma edad vital. 
Comparto mi vida diaria con personas que no han vivido hechos que yo recuerdo con bastante nitidez y una no deja de sorprenderse cómo, lo que a nosotros en un momento nos pareció "cool" (por supuesto esta palabra no entraba entonces en nuestro vocabulario porque es de reciente adopción), ahora provoca en los más jóvenes una sonrisa pícara y demostrativa de lo mayor que nos vamos haciendo de manera casi imperceptible. 


Yo aprendí a hacer punto para poder tener mis primeros "calentadores", aquellos que puso de moda Eva Nasarre en un programa de Televisión cuando solo existían dos cadenas.
Eva Nasarre & Company en plena acción

Esta mujer consiguió dos hitos: colocar a la gente frente al televisor para intentar hacer Aeróbic e imponer una moda "sport" con body y calentadores incluidos. Los mios los recuerdo como si los hubiera tejido ayer por la tarde: a rayas horizontales blancas y celestes (quién lo diría, siendo seguidora del Athletic de Bilbao!). En la actualidad estoy convencida que al menos tres personas con las que trabajo diariamente no la han sentido nombrar nunca.

Es entonces cuando te das cuenta de que  nos está sucediendo lo mismo que les pasaba a nuestros padres, tíos o primos más mayores que nosotros cuando nos relataban episodios vividos en otra época de su vida y nosotros, desde nuestra ingenuidad e inmadurez propias de nuestra edad, nos reíamos y pensabamos en la eternidad de nuestra juventud. Porque entonces estamos convencidos de que nosotros nunca seremos así, nunca nos convertiremos en "abuelos cebolletas". Y si, hay un momento en que llega. A todos. Cuando te encuentras recordando algo frente a una persona de otra década y sientes la cara de extrañeza, asombro y perplejidad de tu interlocutor, entonces has caído: Te has convertido en "abuelo cebolleta". Y no hay marcha atrás. Pasas a un nuevo periodo en tu vida,  un periodo en el que eres consciente de que conoces cosas que a otras les suena a prehistoria absoluta. 

Mi década ha disfrutado de elementos que han revolucionado su ocio y su vida cotidiana y que ahora, a pesar de ser aún jóvenes, han desaparecido por completo. He aquí algunos fantásticos ejemplos: 

El Walkman

El primero de ellos lo lanzó Sony en el año 1979, pero desde luego no se popularizó hasta unos años después. En él se colocaban los casettes, un soporte de audio totalmente en desuso en la actualidad (¿volveremos a ver una época dorada de los casettes como la que estamos asistiendo de los Longplays?). Este aparato nos ha acompañado como ahora nos acompañan los mp3, pero con la dificultad añadida de que  funcionaban a pilas y se gastaban excesivamente rápido. El look "sport" junto con un walkman era lo mas "in" del momento. 

El Afilador
Si bien obviamente no formaba parte de nuestro ocio contemplar a este señor, no deja de ser un elemento de nuestra infancia, sobre todo aquellos que nos hemos criado en pueblos más o menos pequeños. No sé si continua existiendo esta profesión, imagino que en nuestra cultura de tirar todo, no cabe una profesión como esta. El afilador tenia una banda sonora casi universal  y muy característica de este oficio. Hoy jóvenes de menos de 30 años no saben de qué les estamos hablando. 

Intercambio de revistas y comics

Hubo una época, no muy lejana, no nos engañemos, en la que los comics y las revistas se intercambiaban. Y aunque parezca surrealista, la cosa funcionaba muy bien. El procedimiento era el siguiente: comprabas una revista o un TBO y cuando ya lo habías leido volvías a la tienda y lo cambiabas por otros a un precio ridículo. Así por ejemplo, podías comprar el numero 4 de Revista de Humor y después podías cambiarlo por un numero atrasado de Esther.  Era fantástico! Paulatinamente fue desapareciendo, imagino que provocado en parte por los escasos ingresos que esta modalidad tan "hippy" representaba a las editoriales. 
Mi revista favorita!!

















Otra versión de esta peculiar Teoría de la Relatividad es la provocada, no tanto por la diferencia de edad sino por la diferencia espacial, es decir, aquellas vivencias que no podemos compartir con determinadas personas simplemente porque nacieron en otro país. Así, por ejemplo, nunca puedes compartir hechos o vivencias porque sencillamente no estaban presentes:

Golpe de Estado 23-F

Comparto mi vida con una persona que, a pesar de ser casi veinte años mayor que yo, no vivió este episodio tan relevante en nuestra historia reciente. Lo conoce y hasta se mofa de los procedimientos empleados, pero no puedo decirle: ¿"Y Tú que estabas haciendo el 23-F"?



Las Pesetas y los Duros

El euro comenzó su andadura en Enero de 2002, con lo cual, cuando hablo de pesetas y duros, incluso de billetes de 100 pesetas, me miran y me dicen: "Mundo Viejuno!!"




En fin que el tiempo es relativo, que a pesar de que seamos más jóvenes o más mayores, siempre podemos ser "antiguos" en nuestras conversaciones. Y eso es porque acumulamos experiencias y vivencias. En definitiva, porque acumulamos VIDA.