lunes, 1 de agosto de 2011

La Teoría de la Relatividad

¡Qué gran verdad es la Teoría de la Relatividad! Pero no me refiero a aquella de Einstein en la que hablaba de masas, energías y velocidades de la luz, sino a lo relativo de ciertos hechos y/o realidades en nuestra vida cotidiana. A menudo suelo "sufrir" la relatividad temporal, esa que se experimenta cuando compartes vivencias con una persona que no pertenece a tu misma edad vital. 
Comparto mi vida diaria con personas que no han vivido hechos que yo recuerdo con bastante nitidez y una no deja de sorprenderse cómo, lo que a nosotros en un momento nos pareció "cool" (por supuesto esta palabra no entraba entonces en nuestro vocabulario porque es de reciente adopción), ahora provoca en los más jóvenes una sonrisa pícara y demostrativa de lo mayor que nos vamos haciendo de manera casi imperceptible. 


Yo aprendí a hacer punto para poder tener mis primeros "calentadores", aquellos que puso de moda Eva Nasarre en un programa de Televisión cuando solo existían dos cadenas.
Eva Nasarre & Company en plena acción

Esta mujer consiguió dos hitos: colocar a la gente frente al televisor para intentar hacer Aeróbic e imponer una moda "sport" con body y calentadores incluidos. Los mios los recuerdo como si los hubiera tejido ayer por la tarde: a rayas horizontales blancas y celestes (quién lo diría, siendo seguidora del Athletic de Bilbao!). En la actualidad estoy convencida que al menos tres personas con las que trabajo diariamente no la han sentido nombrar nunca.

Es entonces cuando te das cuenta de que  nos está sucediendo lo mismo que les pasaba a nuestros padres, tíos o primos más mayores que nosotros cuando nos relataban episodios vividos en otra época de su vida y nosotros, desde nuestra ingenuidad e inmadurez propias de nuestra edad, nos reíamos y pensabamos en la eternidad de nuestra juventud. Porque entonces estamos convencidos de que nosotros nunca seremos así, nunca nos convertiremos en "abuelos cebolletas". Y si, hay un momento en que llega. A todos. Cuando te encuentras recordando algo frente a una persona de otra década y sientes la cara de extrañeza, asombro y perplejidad de tu interlocutor, entonces has caído: Te has convertido en "abuelo cebolleta". Y no hay marcha atrás. Pasas a un nuevo periodo en tu vida,  un periodo en el que eres consciente de que conoces cosas que a otras les suena a prehistoria absoluta. 

Mi década ha disfrutado de elementos que han revolucionado su ocio y su vida cotidiana y que ahora, a pesar de ser aún jóvenes, han desaparecido por completo. He aquí algunos fantásticos ejemplos: 

El Walkman

El primero de ellos lo lanzó Sony en el año 1979, pero desde luego no se popularizó hasta unos años después. En él se colocaban los casettes, un soporte de audio totalmente en desuso en la actualidad (¿volveremos a ver una época dorada de los casettes como la que estamos asistiendo de los Longplays?). Este aparato nos ha acompañado como ahora nos acompañan los mp3, pero con la dificultad añadida de que  funcionaban a pilas y se gastaban excesivamente rápido. El look "sport" junto con un walkman era lo mas "in" del momento. 

El Afilador
Si bien obviamente no formaba parte de nuestro ocio contemplar a este señor, no deja de ser un elemento de nuestra infancia, sobre todo aquellos que nos hemos criado en pueblos más o menos pequeños. No sé si continua existiendo esta profesión, imagino que en nuestra cultura de tirar todo, no cabe una profesión como esta. El afilador tenia una banda sonora casi universal  y muy característica de este oficio. Hoy jóvenes de menos de 30 años no saben de qué les estamos hablando. 

Intercambio de revistas y comics

Hubo una época, no muy lejana, no nos engañemos, en la que los comics y las revistas se intercambiaban. Y aunque parezca surrealista, la cosa funcionaba muy bien. El procedimiento era el siguiente: comprabas una revista o un TBO y cuando ya lo habías leido volvías a la tienda y lo cambiabas por otros a un precio ridículo. Así por ejemplo, podías comprar el numero 4 de Revista de Humor y después podías cambiarlo por un numero atrasado de Esther.  Era fantástico! Paulatinamente fue desapareciendo, imagino que provocado en parte por los escasos ingresos que esta modalidad tan "hippy" representaba a las editoriales. 
Mi revista favorita!!

















Otra versión de esta peculiar Teoría de la Relatividad es la provocada, no tanto por la diferencia de edad sino por la diferencia espacial, es decir, aquellas vivencias que no podemos compartir con determinadas personas simplemente porque nacieron en otro país. Así, por ejemplo, nunca puedes compartir hechos o vivencias porque sencillamente no estaban presentes:

Golpe de Estado 23-F

Comparto mi vida con una persona que, a pesar de ser casi veinte años mayor que yo, no vivió este episodio tan relevante en nuestra historia reciente. Lo conoce y hasta se mofa de los procedimientos empleados, pero no puedo decirle: ¿"Y Tú que estabas haciendo el 23-F"?



Las Pesetas y los Duros

El euro comenzó su andadura en Enero de 2002, con lo cual, cuando hablo de pesetas y duros, incluso de billetes de 100 pesetas, me miran y me dicen: "Mundo Viejuno!!"




En fin que el tiempo es relativo, que a pesar de que seamos más jóvenes o más mayores, siempre podemos ser "antiguos" en nuestras conversaciones. Y eso es porque acumulamos experiencias y vivencias. En definitiva, porque acumulamos VIDA.


2 comentarios:

  1. Me encanta estos blogs que hacéis dedicados a los "80 Remember" tu y ameba … porque incentiva una revolución en mi cabeza y empieza mi "ida de olla" (que me vuelvo a Lima en 30 segundos). Y aunque yo soy mayor que tu, me siento muy pero que muy viejuna cuando escucho hablar a Cris….
    Por la tele, hay muchos anuncios que hacen referencia a cosas de los 80 (antiguos videojuegos, canciones ochenteras, hasta alguno con los típicos "modernos" de la época). Los juegos se "reinventan" y las series de televisión o se reposicionan o se reinventan también (sino véase los disfraces de habitante extraterrestre de la serie V, muy chulos por cierto).
    Otra cosa de la que me he dado cuenta recientemente visitando un restaurante moderno Supercool con tu jefe, donde pinchan discos " (que me encantó por cierto...) es que la música que pinchan actualmente, no dejan de ser temas de los 80 remezclados y un poco más electrónicos...pero temas ORIGINALES de los 80!!! (bueno y de los 90 también e incluso anteriores…)
    Y no solo eso...¿cuántos grupos de los 80 que se habían disuelto, o que habían quedado en el olvido, vuelven a estar en los mejores puestos de las listas de ventas? (véase por ejemplo...sin ir más lejos...Mecano, Los Ronaldos o La Guardia) ¿y los HOMBRES G? que no paran de llenar en los conciertos y no te imaginas como nos ponemos tontorronas con estos ídolos del rock que ya están calvos y barrigones, coreando “sufre mamón” en el 2011 por Dior!
    Incluso la ropa vuelve a tener tendencias Ochenteras: pantalones de pitillo, cinturones extra-anchos, iconos de los 80 en camisetas de marca (como cubos de Rubick...), y lo peor...han vuelto las hombreras!!!!! (que te preguntas: ¿hacía falta?). Yo llevé hombreras hasta en los jerseys… ¿recuerdas mi pinta Michael Jackson con los calcetines blancos?... No hace falta que te recuerde mi estilismo por favor! Si no me vestía como Cindy Lauper, no por falta de valor, sino más bien por falta de presupuesto y de semanada. Y tuve unos calentadores al más puro estilo flash dance en color rosa…muy cucos por cierto.
    La verdad es que he estado un buen rato sobre el tema y no sé si es por la falta de originalidad de la época actual o porque los que actualmente movemos el mundo somos los que un día se nos etiquetó como generación X...pero el caso es que, los 80 vuelven a estar entre nosotros. Por cierto… yo aún tengo cassettes y long- plays
    Y creo que lo más oportuno de estos casos es decir que: “ los 80 no están de moda, simplemente son una vía de escape para los que hoy en día tenemos que batallar con crisis mundiales, el paro (sobre todo si eres nominera) y efectos invernadero (que esto lo sabrá la Floppy mejor que yo). Una vía de escape para los que vemos que lo que nosotros vivimos y la libertad que teníamos, no la tendrán nuestros hijos. Un desesperado intento por recuperar la inocencia y la originalidad de una época y una manera de vivir que pudo haber sido y no fué"
    Y lo mejor para no olvidar és recordar. Y para eso estamos...para recordar lo bueno y lo malo de la que sigo pensando fué la época más hortera, pero también la más inocente, sencilla original, sin vergüenza y libre.

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